jueves, 30 de diciembre de 2010

Comida navidad 2010

Mucho ha llovido desde aquel seis de junio que regresamos de Santiago. A partir de ahí muchos correos,recopilación de fotos,emisión de DVD, quedar para salir a caminar por la mañana, algún encuentro en la playa y sobre todos muchos deseos de volver a vernos todos, cosa díficil porque la mayoría somos abuelos con muchas obligaciones.

Por fin un correo donde proponemos una comida de navidad y casi todo el mundo de acuerdo y empiezan las dificultades para ponernos de acuerdo en el día, pero sobre todo la mala noticia del ingreso en el hospital de Manolo, marido de la excelente caminante y mejor persona Ana.

Tras variosn días de intercambiar correo y afortunadamente comprobar que Manolo iba mejor, fijamos la fecha del 29 de diciembre para reunirnos en una comida en la Peña bética. El número de sistentes iba variando día a día , pero al final la mejor de las noticias asistíamos todos salvo, Aurora, Luis y Pepe Cabrera que se necontraban fuera de sevilla y todavía mayor alegría cuando tuvimos la confirmación de la asistencia de Ana y Manolo, a pesar del poco tiempo transcurrido de su salida del hospital.

A las 14,30 horas empezamos a llegar y enseguida se manifestaba el gran " filing" que tuvimos durante el Camino. Verdaderamente se nos notaba la alegría del reencuentro y así poco a poco caminantes y acompañantes nos fuimos sentando a la mesa.







A pesar del ruido que había dentro debido al gran número de sistentes a nuestra comida y a otra vecina, todo transcurrió de una forma estupenda, como todo el camino, charla, deseos de nuevos caminos etcetc... ya al finalizar los postres Manolo apareció con su guitarra e inmediatamente se empezó con los villancicos y hasta con alguna sevillana como no podía ser de otra forma.









Entre risas y villancicos fué transcurriendo la tarde.

Manolo se le notaba cansado, lógico después de tantos días hospitalizados,y Ana ý él fueron los primeros en marchar. Un poco mas tarde fuimos yéndonos todos.

Quedamos en una próxima paella para volver a vernos y retomar las posibilidades de hacer otro poco de camino aunque 2011 no sea jacobeo.

Hoy día 30 me he encontrado con varios asistentes a la comida y la expresión ha sido la misma !! que bien lo pasamos ayer!!

Desde aquí aprovecho para desearos a todos PAZ, Salud y que todo el quipo y adlateres se vayan recuperando poco a poco y no perdamos esta amistad tan bonita que surgió....HACIENDO EL CAMINO

martes, 13 de julio de 2010

Mi Otro Camino



Estoy seguro que cada peregrino tiene razones distintas para hacer el camino y ,por supuesto, lo vive de manera diferente.


Lo más difícil es encontrar personas que con gran facilidad, son capaces de plasmar los sentimientos en un puñado de frases coherentes y llenas de ritmo y que además reflejan otra de las muchas formas de vivir el camino.

Este es el caso de nuestra querida amiga Virginia que iba con su máquina de foto disfrutando de una flor, de una vieja casa, de un arroyo de mil y un detalles y que nos ha dejado este relato de su paso por el camino



MI CAMINO DE SANTIAGO



Puedo rememorar tumbada en mi sofá, con los ojos cerrados, ese itinerario que empecé en la provincia de Lugo y que, durante una semana de Mayo y la entrada de Junio he vivido con un grupo. Son sólo conocidos al principio. Pero, por los lazos sutiles que la convivencia va tejiendo, acaban despertando en mi algo más cálido: una franca afectuosidad.



Y ese, mi camino, lo he vivido tal y como soy: exultante y plena a veces, cuando me llegaba hasta el fondo esa naturaleza, -digo yo que en parte esa sería la mística del santo de Asís, hermano árbol, hermana vaca…- y otras muchas veces protestona y quejosa hasta cansar. También a veces egoísta (recapacito y me digo “podría yo compartir más mi don del canto, y sin embargo ahí me lo quedo, dentro”. Y otras, desprendida, repartiendo pequeños tesoros: una charla franca, unos frutos secos que llevas en la mochila, una tirita para un pié penoso…

Pero vamos a ordenar.



Avión, autobús, esperas y llegar a la “casa base” de Arzúa, en Lugo. Cansada de mil cosas acumuladas, - ya bien de noche, que casi nunca es mi amiga-, me tienen pintada una cara de cabreo.

Pero otra vez amanece. Y con la bendita luz, me asomo a una ventana que descubro ser un privilegio: un paisaje verde, en un principio entre brumas, montes suaves a lo lejos, una pequeña vaquería junto a la pensión. Y por más suerte, justo el Camino de Santiago, a su paso por este pueblo pasa a través de la empedrada Rúa do Carmen, al pié de mi ventana. Así será cada mañana: por muy temprano que me levante ya la recorren algunos peregrinos, con sus mochilas, con sus bastones. Hay un albergue al final de la calle.



¿La riqueza? La más importante, quizá, ha estado EN COMPARTIR:



COMPARTIR la sombra de un gran árbol, con mi marido y compañeros, tras la fatigosa subida de una cuesta.



COMPARTIR un refresco, sentada en el borde de una alberca, donde un paisano de Barreiros, muy mayor, a la sombra de un enorme roble, ha instalado su entrañable puestecillo de avituallamiento: una motillo cargada con una caja de manzanas, algunos plátanos, refrescos y agua, colocados al fresco en el agua de la alberca.



COMPARTIR un pequeño folleto ilustrativo, obligándome a echar una carrera al Concello del pueblo, para regalarle a cada uno. Sin éxito al final.



COMPARTIR una salve, totalmente inventada, pues casi nadie sabe la letra, en la iglesia de Arzúa la víspera del Corpus, con franceses, alemanes, riojanos, gallegos y todo el que quería.



COMPARTIR y celebrar encuentros entre parejas, o un emotivo cumpleaños.



COMPARTIR con mi marido, por el camino, un trozo de empanada y unas flores de celindo.



COMPARTIR una “estrella de Galicia”, muy fría, a las dos de la tarde, al final de un camino interminable, con mis compañeros “Equipo B”.



COMPARTIR esas cenas “para cincuenta”, hermanados en cansancios, con risas y brindis miles, pasándolo estupendamente. O los ricos platos de pulpo y cien delicias más gallegas.



COMPARTIR un cachito de pan moreno y jamón que la amiga Leve le arranca al aeropuerto de Coruña.



COMPARTIR un paquetillo de azúcar y una isotónica con un peregrino desmayado, en los primeros tramos.



COMPARTIR esas oraciones, cada uno a su manera, en el inmenso y magnético templo de Santiago…



COMPARTIR las lágrimas de una camarera jovencita que añora Huelva.



COMPARTIR… ¡Mi Beti güeno, su camiseta, su verde, su himno, hasta el infinito y más allá! Por Joaquín.

Y NO CREO QUE ME OLVIDE:



-del olor intenso a eucalipto por los caminos, a rosas, y a veces a abono natural –que no me parecía ni maloliente-.



-del acompañamiento continuo del piar de pájaros, buscando parejas como descosidos en la primavera.



-del rumor de tantos arroyitos y regueros de agua.



-de las vistas amplísimas de montes y verde por todos lados.



-de tantas flores de colores, en prados, en orillas de caminos y de asfalto.

-de la cercanía de Portomarín, con las rodillas muertas por las penosas cuestas, y el alma rebosando bienestar.



-del cruce del magnífico “encoro” del Miño.



-del oasis del albergue de Mercadoiro, rodeada de tanta gente diversa, con sus diversos sentires.



-del especial olor a humedad en las chiquitas iglesias de piedra, donde he conocido el “estilo gallego”, albergando unos cristos tan originales como el de Furero, o la belleza de Santa María de Leboreiro, con su pallazo de piedra, o, más tarde, en Betanzos, Santa María del Azogue…

¿Cuántas súplicas y esperanzas habrán registrado a lo largo de tanto tiempo?

-de los paseos, sola y en silencio, descubriendo los rincones de Arzúa, y andurreando por sus lugares cercanos.



-de la ambientada Plaza Galicia, en Arzúa, llena de viejitos del lugar y al mismo tiempo de peregrinos extranjeros, ya refrescados y charlando en varias lenguas.



Y sé que NO ME VOY A OLVIDAR, pues ese camino no hubiera sido lo mismo sin ellos, de la buena gente de que me rodeado, compartiendo charlas, sentimientos, paisajes, bromas y cansancios.



Como dice la trianera Isa Fayos en sus sevillanas:



“que si no están los amigos,
Que si no están los amigos,
Es como si le faltara
La primavera al camino”.

Os dedico este paseo por el Camino a todos vosotros. Y a tanta gente que, como mi madre, ya no pueden disfrutar, reviviendo y alegrándose con la memoria.



Virginia Ceballos.


Sevilla, Junio 2.OlO




Algo mas



















Detalles



















Flores del camino













Además de todo esto y de tener una voz preciosa para cantar, Virginia nos dejó también una sevillana

De regreso, en nuestro microbús, atravesando bellos lugares gallegos, mirando por la ventanilla, a nuestra Trini y nuestro Manolo Palomar se les ocurre a coro…
Bonito y triste el camino
Cuando se va de regreso.
Lloran los robles del monte
Despidiendo al peregrino
Que llegaron a Santiago,
Culminando así el camino.
Atrás se quedó el esfuerzo
De caminar por senderos
Y nos postramos con fe
Ante el apóstol gallego.

Y aquí estamos de nuevo
En el andar cotidiano
Esperando que el esfuerzo
Nos haga por siempre hermanos.

jueves, 1 de julio de 2010

BETANZOS-PUENTEDEUME- LA CORUÑA

El domingo amaneció un día precioso. Fuimos a tomar nuestro ultimo desayuno en Galicia. Lo hicimos de una manera muy relajada y comentando anécdotas de los días del Camino.












Recogimos los equipajes y lo llevamos a nuestro autobús que habíamos recuperado con el bueno de José.






Primero fuimos a Betanzos ,preciosa ciudad situada en la ría del mismo nombre. El autobús paró en la Plaza Hnos Gcia Naviera y estuvimos un buen rato recorriéndola y visitando la iglesia Convento de Santo Domingo, donde algunos oyeron Misa. En el centro de la plaza hay una fuente con la estatua de Diana la Cazadora.








Andando fuimos hasta el centro histórico, nos acercamos a la Plaza de la Constitución, donde nos hicimos fotos frente a su ayuntamiento y en alguno de sus soportales que tenían pilares aparentemente inclinados.








Luego estuvimos paseando y haciendo fotos junto a la Iglesia de Santiago.









Seguimos visitando los templos góticos de Santa María de Azogue y San Francisco con su crucero



Paramos a tomar un café en una cafetería, perfectamente integrada en el entorno del centro histórico.






Nuestra amiga Virginia se adentró en la Rua da Fonte d´Unta e hizo unas fotos a algunas de sus vistosas casas.





Regresamos al autobús y nos dirigimos a Puentedeume, pueblo marinero que debe su nombre a la desembocadura del rio Eume.



















Junto al puente hicimos una parada corta , el tiempo necesario para recrear la vista y hacernos mas fotos.











Algunos aprovecharon ,dado el buen ambiente, para hacer algunos “arrumacos”.






De nuevo al autobús y camino de la Coruña. El autobús nos dejó cerca de la plaza de María Pita, así que bajamos una calle y pasamos junto a la bonita Iglesia de San Jorgr considerada monumento histórico-artístico desde el año 1975




.
y enseguida llegamos cerca de la preciosa plaza.

Tras recorrerla y saborearla un rato nos hicimos unas fotos











,

y nos adentramos en el casco viejo.









Algunos oyeron música y se fueron a buscar la procesión del Corpus que la presidía el arzobispo de Santiago y otro grupo, dada la hora hicimos un alto en un bar muy especial, donde nos hartamos de reír con Joaquín y Aurelio .








Volvimos a cruzar la Plaza y vimos algunos de los celebrantes de la procesión cerca de la Iglesia....




De allí nos fuimos al Restaurante el 10, recomendado por el Comercial de Alsa, y tomamos una mariscada( incluido percebes) que resultó ser la mejor en relación precio-calidad.


La comida estuvo animadísima y a los postres Virginia nos enseñó la sevillana al peregrino que había escrito y puesto a punto con Trini.

Empezamos a cantarla y se unieron a nosotros otro grupo que había en una mesa próxima. La verdad que pusimos mucha voluntad, aunque cantar lo que se dice cantar, salvo Virginia, los demás poquito.

















Cuando finalizamos nos recogió José con el autobús y nos hizo un recorrido por la ciudad.

Nos llevó a la Torre de Hercules y allí paseamos un rato disfrutando de unas maravillosas vistas del Atlántico y de la propia torre .


























Posteriormente pasamos al lado de la bonita playa de Riazor, donde había muchos bañistas aprovechando el espléndido sol que lucía










En el Paseo de Labañou encontramos El Obelisco Millenium, cuya altura total es de 50 metros.

El exterior muestra 178 cristales de roca tratada a 800º con 3 mm de espesor, de variada superficie cada uno y un peso de 3 toneladas; en tanto que la estructura está compuesta de un esqueleto de acero de 2 toneladas.

En los 13 primeros metros del monolito se cuenta la historia en imágenes de los principales acontecimientos y personajes de la vieja Marineda.

Un total de 53.100 voltios constituyen la potencia luminosa habitual que los 142 focos de luz arrojan desde el interior y puntos superficiales de la pirámide

Dejamos aun lado el obelisco Milenium





Y llegamos hasta el Parque Municipal del Monte de San Pedro, comprende una amplia extensión de territorio de accidentada topografía y vistas excepcionales sobre la Ciudad de La Coruña y una amplia franja de costa, que abarca desde el cabo San Adrián y las Islas Sisargas al oeste, hasta los cabos Prior y Prioriño al noreste.

Dejamos el autobús y dedicamos una hora a disfrutar de unas maravillosas vistas y tuvimos la sana envidia de comprobar la extraordinaria limpieza que había por todos lados incluidos los muy concurridos .


Nos hicimos un montón de fotos, algunas junto a dos enormes cañones Vickers que tienen un calibre (diámetro interior) de 381 mm (15 pulgadas) y su longitud es de más de 17 metros.[2] Estos tenían una capacidad de fuego capaces de disparar proyectiles de una tonelada de peso con un alcance de 38 km. Se pueden ver réplicas de los proyectiles en el paseo del Parque de San Pedro, cada uno de ellos pesaba 885 kg. Su increíble alcance, garantizaba la casi total protección de las rías y la costa de Ferrol y La Coruña.

Para calcular sus disparos, las instalaciones estaban dotadas de estaciones telemétricas, una mesa calculadora que obtenía los datos de tiro (antecesora de los ordenadores actuales) y una mesa trazadora en la que se representan las trayectorias del disparo y del objetivo.


























Finalmente nos hicimos una foto junto al autobús y su pancarta bética





Volvimos a la ciudad para ir a la estación de autobuses, donde dejamos a nuestra compañera Aurora que volvía a su casa en Vitoria.

El resto continuamos al aeropuerto, nos despedimos de nuestro buen amigo José y pasamos a la sala de embarque, donde aún nos esperaba una última emoción.


Fuimos a pedir unos bocadillos y nos atendió una chica joven llamada Rocío, entre bromas y guasas, Aurelio se puso a cantar un fandango de Huelva y en ese momento la pobre chica se echó a llorar, totalmente emocionada, parece que sus padres son de Huelva y ella ha estado allí en mas de una ocasión.


Después embarcamos y un vuelo totalmente placentero nos devolvió a casa, finalizando así unos días que ninguno de nosotros olvidaremos.